Amelia tomó de la mano a Maximilien y salieron de la habitación, ella desde niña había soñado con una boda mágica, pero de ese sueño, lo único que se estaba volviendo una realidad, era que se casaría con el amor de su vida, el hombre que amaba sobre cualquier situación. ¡Y eso era más que suficiente!
Su boda sería una ceremonia sencilla, solamente unos cuantos invitado estarían presentes, pues el objetivo principal de este evento era la unión de sus almas y cuerpos, no la de llamar la atención