Capítulo 20. No sabes cuanto me arrepiento
Maximilien no dejó de pensar ni un solo momento en la conexión que tuvo con los gemelos, y en su cabeza solo rondaba la idea de que ellos fueran sus hijos, sin embargo, Amelia evitó a toda costa darle la cara, no quería revelar sus nervios.
Pero él tenía preparado un as bajo la manga que no lo dejaría quedarse con la duda acerca de la paternidad de los niños; su telefono sonó y era la llamada que tanto estaba esperando.
—¡Abogado Reynolds! ¿Cómo está? Dígame, ¿Logro conseguir la solicitud de l