Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿La señora desea algo? —preguntó ella con calma.
Entonces pensé en el hecho de que me había llamado japonesa desabrida, y aunque estaba a nada de preguntarle qué hacía ella ahí, decidí tomar todo por lo político y preguntarle luego a mi marido. Después de todo, había alguna explicación lógica para que ella estuviese ahí.
A pesar de q







