Mundo de ficçãoIniciar sessãoTenía algo que hacer en Berkeley.
Se podría decir que estaba para ver a mi prometida, más después de la llamada inusual que tuvimos, no obstante, estaba ahí por otra buena razón: tenía que dar un buen escarmiento, uno que diera un mensaje.
Caminé con calma hasta la habitación de mi objetivo, toqué y sonreí porque no solo había nadie







