5. Nervios
La mano fuerte y masculina fue recorriendo su cuerpo mientras las embestidas la hacían gemir con completa delicia. Cuando una de esas manos tomó su teta solo pudo voltear hacia atrás donde encontró el beso apasionando que le ayudó a aliviar un poco de lo que su agitada piel sentía, pero pronto los dedos en el clítoris la hicieron separarse de él y elevar su mirada al techo mientras su novio la recorría con completa seguridad.
Ashton con su fuerza y cuerpo trabajado no tuvo ningún problema en ac