—¿Te vas a comer todo eso? Con razón estás gorda. —Nicole miró la comida en mi bandeja.
Almorzaba en la terraza para no ver su cara. Pero ella me buscó.
—¿Qué quiere de mí? —Apenas la miré.
—¿Qué puedo querer yo de tí, ¡Mírate! —me espetó con asco.
Me levanté para irme a mi habitación, lo último que deseaba era tener problemas con la invitada de Gael.
Sentí que me tomó por el brazo, se acercó a mí oído y me dijo bajito:
—Jamás pienses que Gael te quiere, él solo busca tener un lugar donde desa