POV : Cecilia Hernández
Liam apretó los labios y frunció el ceño, como si tratara de descifrar una respuesta que le doliera aceptar. Me miró con una mezcla de incredulidad y reproche que casi me hizo retroceder.
—¿Pero cómo has decidido algo así? —dijo, la voz gruesa—. ¿Que no sientes rencor por todo lo que te ha hecho ese pedazo de escoria?
Su pregunta fue un golpe directo. Noté en sus ojos el fuego antiguo, la urgencia de un hombre acostumbrado a respuestas más sencillas: sí o no, culpa o ve