POV: Aslin Ventura
Estaba recostada sobre la cama, mirando al techo como si esperara una respuesta. No pensaba en nada en particular. O tal vez pensaba en todo. En mi vida, en mi encierro, en ese hijo que no pedí… pero que ya crecía dentro de mí.
Sentía el cuerpo pesado, los párpados cansados y el corazón apagado.
No lloraba. Ya ni eso podía.
Solo existía. Como un mueble más en esa maldita casa.
Tocaron la puerta con suavidad. Una vez. Luego otra.
No contesté.
Entonces, la voz temblorosa de una