POV: Cecilia Hernández
Rebeca me guio por un pasillo elegante hasta llegar a unos camerinos amplios. Apenas entré, noté que no estaba sola. Varias chicas se encontraban frente a los espejos, peinándose, maquillándose y ajustando sus atuendos.
Sus ropas eran llamativas, demasiado cortas y ajustadas, acompañadas de joyas brillantes que captaban la luz de las lámparas. Todo en ellas transmitía glamour… y provocación.
Aquello me hizo comprender algo de inmediato.
Este no era un lugar cualquiera.
Aq