Capítulo X. La boda secreta.
Norman.
Había días que estas reuniones de accionista me aburrían, sobre todo porque sabía que en casa me estaba esperando mi mujer y mis hijos. Esto era una pérdida de tiempo, las empresas no podían ir mejor, y yo tenía ahora mismo una misión más importante que cumplir, que hablar de los beneficios del último año. Sobre todo, porque la mayoría de los accionistas que me rodeaban eran minoritarios, comparados con el capital y las acciones que yo poseía. Perfectamente se podía haber realizado un in