Capítulo VI Adaptandonos, esto es difícil.
Yvaine.
En el momento justo, las doncellas trajeron a los pequeños. La niña estaba roja de rabia de tanto llorar.
Mi hijo parecía enfurruñado y miraba a las doncellas como si ellas fueran las culpables de que su hermana llorara, pero cuando vieron a sus padres, Ailan estiró sus brazos para que
su padre la cogiera con una sonrisa y sin rastro de lágrimas.
-” Es una manipuladora”- pensé, mientras su padre hacia lo que su hija le pedía.
Roy me miro como diciéndome, que a qué estaba esperando para