EL REGALO DE ENZO II
Me sentí ligera. Tan ligera que regresé sonriendo y sin importarme un carajo lo que viniera después. Creo que lo peor ya había pasado.
Miré el regalo de Will y el de Enzo sobre la mesa. Leticia volvió poco después de mí, con el cabello recogido en una coleta. Claro que no se atrevería a hacerse la víctima, porque sabía que nadie estaría de su lado.
Sin contar que mi fiesta ya había sido un fracaso tras otro y no había forma de que alguien la arruinara más.
—El mío será el ú