DESEO DE EMBARAZADA
POV ENZO
Estaba en el despacho cuando ella llegó aquella mañana. Abrió la puerta sin llamar y se detuvo frente a mi escritorio, el cuerpo cubierto únicamente por un camisón fino de satén, corto.
Maria Fernanda apoyó las manos sobre la mesa y se inclinó ligeramente hacia mí, dejando parte de sus pechos al descubierto. Quería mirarla a los ojos, pero no podía. Estaba hipnotizado, explorando lo poco que el tejido dejaba ver.
Cuando por fin logré sostenerle la mirada, sintiendo