ANDREA
Ahí va la obediente de Andrea con su plato. Entro a la habitación y me dirijo a la silla que está a lado de Alexia, que viene siendo la tercera de un comedor de ocho sillas.
—Su lugar es este —dice él, cuando estoy por sentarme. Incluso me quedo en una posición incómoda.
Me endurezco y miro hacia donde está señalando con su dedo. Es la silla que está a su lado izquierdo. Tragó saliva, luego me inclino y tomo de nuevo mi plato para ir hacia ese bendito lugar.
¿Por qué allí? ¿Por qué me qu