ANDREA
El dolor punzante golpea mi cráneo apenas intento abrir los ojos. La intensidad de la luz me obliga a cerrarlos de nuevo, inmediatamente. Mi respiración se acelera. ¿Dónde estoy? Mi mente es un caos sin recuerdos.
Desafiando el dolor, abro los ojos lentamente, dejando que se ajusten al abrumador brillo. Parpadeo repetidamente, forzando a mis ojos a enfocarse, a encontrar claridad en medio de la neblina.
Mi entorno es un mar de blanco—paredes, cortinas, sábanas blancas, luces—todo confirm