73. No vas a morir.
Nuevamente se encontraba rodeado como la última vez, sus enemigos habían logrado volverlo a poner en jaque.
No le quedaba de otra más que alzar su rostro hacia el cielo y pedirle a la divina providencia perdón por sus pecados y benevolencia para el castigo que recibiría por cada uno de estos. Era consciente que no había sido un buen hombre..
No obstante aun conservaba la esperanza que algún milagro lo salvará cómo la última vez, pero sus buenas acciones no eran muchas como para que volviera a s