—¡Señora Kore, estamos a su servicio!
Los hombres que Fleur había reunido se encontraban frente a ella como un batallón, no importaba lo rudo que se vieran. En ese momento eran soldados que darían su vida por la mujer frente a ellos.
Por su líder, la mujer de Hades, o como mucho, empezaban a nombrar a Fleur por el apodo de Kore en honor a la esposa del dios del Inframundo.
Ninguno dudaba de la fortaleza de esa mujer, realmente sentían que se encontraban frente a una diosa colérica por el hecho