86.Amándose por la eternidad.
Después de deshacerse del enemigo de Templo negro, tanto Hades como sus hombres resurgieron más poderosos que nunca, no había nada ni nadie que se opusiera a ellos, los hombres con los que trato Fleur en su papel de esposa de Hades, no pudieron más que aceptar la sociedad que ambos proponían.
Era un negocio que ninguno de esos hombres podría negarse a aceptar, a menos que estuviera loco y deseara tarde o temprano caer en la desgracia sin que nadie se atreviera a ayudarlo.
—Es un trato Hades, es