ADRIAN
Los problemas vienen hilados, uno tras otro, como si la vida hubiera decidido no darme un solo respiro. Estoy exhausto. Y si no fuera por las pastillas para dormir, no pegaría un ojo en toda la noche. Mi mente no se apaga. Se queda dando vueltas, repasando escenarios, calculando riesgos, anticipando tragedias.
Mañana a primera hora es el trasplante. El procedimiento que podría salvar a Bianca y a Austin… o arrebatármelos si algo sale mal. Contraté a los mejores médicos, moví contactos, p