NARRADOR OMNICIENTE
El minuto de silencio termina lentamente.
Joseph mantiene la cabeza inclinada unos segundos más, como si necesitara reunir fuerzas antes de continuar. Luciana aprieta su mano con suavidad, dándole ánimo. Cuando finalmente alza la mirada, sus ojos están brillantes… pero llenos de una serenidad nueva.
—Gracias… —dice con voz baja—. Gracias por acompañarnos esta noche en un recuerdo tan íntimo e importante para nosotros.
Respira hondo y continúa.
—Durante muchos años, mi esposa