Florencia lloraba en silencio mientras abrazaba fuertemente sus piernas con sus brazos. Afortunadamente, el médico descartó alguna herida que necesitase ser atendida en el hospital.
Una gran vergüenza la embargaba, jamás en toda su vida se hubiese imaginado hacer lo que hizo, pero el solo hecho de que Dante la hubiese mancillado de la manera en que lo había hecho, fue lo que hizo tomar el coraje para decidir salir de aquella mansión y abandonarlo.
Ella estaba un poco preocupada por Mercedes, qui