Patrik condujo en silencio; todo el camino fue así, silencioso; era un silencio que anticipaba la tormenta. Lina aún no podía creer que su rostro, su nombre y todo lo que no debía ser expuesto ahora estuviera regado por todas partes.
Adelina no era tonta, sabía que esto no se quedaría ahí; esa mujer, Dominika sabía bien qué repercusiones tendrían sus acciones. Esto no solo era una exhibición, no, esto era algo más; esto venía a tirar cualquier cosa que ella quisiera decir como defensa.
Patrik so