En el rostro de la bella Dominika se dibujó una sonrisa; en la pantalla bien pudieron ser enfocados sus ojos azul grisáceos.
Aquella mirada podría decirse que era una locura, pero se enfocó en una sola mujer. El evento había comenzado; aún faltaban muchas cosas por llevarse a cabo, pero se notaba que la flamante novia necesitaba ese brindis.
Luego de ello, la pantalla comenzó a mostrar imágenes de ella y de Alessandro siendo niños, siendo adolescentes, siendo adultos…
—Hoy es un día muy especial