Ante aquella escena, Esteban camina rápidamente hacia la mujer, la toma del brazo, la saca de la cama, la lleva a la bañera, ahí la deja tirada en el suelo bajo el chorro de agua fría y sale de ahí antes de cometer una locura.
Esteban tiene claro que este tipo de escenas jamás las hubiera vivido con Marina; ella jamás; más bien dicho, nunca. Nunca hubiera permitido que alguna de sus hijas estuviera en peligro.
Marina jamás se habría olvidado de alguna de sus hijas; ella, estuviera como estuvier