*Elena*
Me senté en el borde de la cama, con la tablet descansando sobre mis muslos mientras pasaba lentamente las imágenes que me había enviado mi diseñadora. Un diseño tras otro llenaba la pantalla: bocetos cuidadosamente trazados, telas descritas en notas ordenadas debajo de cada imagen, paletas de colores seleccionadas con deliberada contención. Cada vestido era hermoso a su manera, pero ese era precisamente el problema.
Exhalé suavemente.
Había sido muy clara cuando hice el pedido. *Sencil