Elena
Para cuando terminó el día, algo se había asentado dentro de mí.
No era paz. No exactamente. Pero sí esa estabilidad particular que llega cuando por fin decides algo después de haberlo rodeado durante demasiado tiempo.
Mañana iría a la policía.
Entregaría todo: las grabaciones, los documentos, cada pieza de evidencia que la anciana me había dado y que señalaba directamente a Lucien. Y una vez que lo hiciera, estaría fuera de mis manos y dentro de la maquinaria diseñada específicamente par