Elena
Casi pierdo el control allí mismo, en la sala de tecnología.
Mi pecho se siente demasiado apretado, mis pulmones se niegan a funcionar correctamente mientras la imagen de las manos de Lucien empujándome se reproduce una y otra vez en mi cabeza. Mis piernas tiemblan, y por un segundo aterrador pienso que voy a desplomarme delante de todos.
—¿Elena?
La voz del jefe del departamento de tecnología corta mis pensamientos en espiral.
Parpadeo rápido y me obligo a enderezarme. No puedo permitirm