—Verdadero no cabe.
—Podemos hacer una entrada lateral.
—Eso suena oficina.
Damián se quedó quieto con la tijera en la mano.
—Tienes razón.
Sofía aplaudió desde el sofá.
—Aceptación de errores en tiempo récord. Qué desarrollo de personaje.
Yo solté una risa.
Damián me miró.
Y ahí hubo algo.
No una r