Apareció el chat.
Viejo.
Lleno de mensajes que yo no leía desde hacía años.
Me senté otra vez junto a Sofía y empecé a bajar.
Días después de la gala, ahí estaba.
Val, no lo busques. En serio. Yo vi cosas. Te va a doler más.
Se me helaron las manos.
Sofía se acercó.
—¿Qué cosas dijo que vio?
—Nunca