—Claro que se va a escapar —dije—. Los cobardes cuando huelen problema se vuelven turistas.
El celular de Damián sonó. Era la abogada en altavoz.
—Escuchen bien —dijo ella—. No lo amenacen físicamente. No le quiten nada. No entren por la fuerza. Necesitamos que se asuste legalmente, no que pueda den