—Tengo abogada, investigadora y menos estupidez que antes.
—Menos. No cero.
Él miró por la ventana del auto.
—No cero —aceptó.
—Bien. Al menos estamos siendo realistas.
Hubo una pausa.
—Valeria.
—¿Qué?
—Lo siento igual. Aunque estés saturada.
Ella no respondió enseguida.
—Lo sé —dijo al final, más b