Abro la ducha y dejo que el agua caliente relaje mis músculos, recordando los momentos de pasión de la noche anterior.
Después de ducharme y secarme, regreso al cuarto y encuentro a Leonardo aún dormido.
Me visto con ropa cómoda y bajo a la cocina, decidida a preparar un desayuno que nos energice para el día.
Mientras preparo café y corto frutas frescas, pienso en lo que nos espera.
La familia de Leonardo sigue siendo un desafío, pero después de la conversación que tuvimos anoche, me siento más