El pasado, presente y futuro.
Tanta falta le hacía a Francesco un amor verdadero, que había quedado encantado con la velada de anoche con su prometida. Fue una noche realmente hermosa, hablaron, rieron y se sintieron fascinados el uno con el otro como hacía tanto.
Así que Francesco solo pensaba en volver a repetirlo, volver a sentirse tranquilo y en paz, al lado de la mujer con la cual muy seguramente pasaría el resto de su vida.
— Amor, ya casi salgo de la oficina, ¿Te paso buscando por la casa de tus padres y repetimo