Déjalo, no vale la pena.
Estaban frente a frente Francesco y John, el prometido y el amante de Zia, el que sería el futuro padre y el verdadero padre del bebé que venía en camino.
Era un momento difícil, Francesco solo quería tener el poder de salir con su hija a un lugar seguro, dejar todo este drama atrás y olvidarlo para siempre.
— En serio que eres imbécil Francesco, con razón tuviste ese accidente, no entiendo como no moriste esa misma noche.— decía John, quien ahora estaba como hipnotizado, el poder que tenia