85. ISABELLA
Ante la pregunta que le hace Isabella, él sonríe recordando lo que le dijera el abuelo Sardino, que ellos tenían que arreglarlo todo, porque estaba seguro que su nieta no había pensado en nada de eso y que si la dejaban sola le cogerían enseguida la mentira. Y era verdad, al ver como ella estaba de lo más preocupada, por eso sonrió y en un tono cariñoso le respondió.
—Ya lo arreglamos, el abuelo consiguió dos pruebas falsas de paternidad. Recuerda que no somos novatos haciendo negocios mi queri