44. TRAMPAS DEL DESTINO
Christian la vio alejarse mientras sonreía tontamente, sí, había tomado la decisión correcta, se dijo volviendo a entregarse a su trabajo. Era realmente enfermiso seguir detrás de una mujer que había olvidado que existía, y encima de eso estaba casada. Con Adele podría rehacer su vida y olvidar por completo a su primer amor. Al terminar se montó en el coche de sus amigos que pasaron a recogerlo y condujeron rumbo a su yate. Al final, decidieron hacerlo allí, navegaron hasta aguas de nadie y di