290. EMBARAZADA
Pero Christian se aleja furioso tirando la puerta con rabia de la oficina y sale disparado rumbo hacia dónde se encuentra Isabella, aunque al llegar al elevador se detiene y se agacha atrapando su cabeza entre las manos y se echa a llorar
—Pobre Bella, pobre Bella. Todo es mi culpa, yo soy el culpable de todo lo que le ha pasado a ella.
—Cálmate Chris, todavía no sabemos si fue eso —le pide David pasándole una mano por la espalda tratando de que se calme. — A lo mejor no es lo que tú te imagina