Está sentado en la oficina del doctor qué atiende a Isabella, junto a su cuñado el doctor David en espera de que les diga si puede llevarse a su esposa para la casa. Ya instalaron todo en la habitación suya lo que necesitaban para mantener la vida de Isabella estable sin ningún tipo de problemas. David se encargará personalmente de atenderla. Al fin, ven aparecer al doctor acompañado del director del hospital, que saludan y se sientan muy serios frente a ellos.
—¿Y bien doctor, puedo o no