22. PARÍS
Ay papá, por qué tuviste que emborracharte aquella noche y acostarte con mamá, tenías que haberte casado con esa bella chica que menciona abuelo a cada rato, y darme una mejor madre que esta, que me ha despreciado la vida entera y no me ama. ¿Despertará alguna vez? Ojalá lo haga y venga a vivir con nosotros, amo a papá. Y entre más pienso y pienso, más lloro y me quedo profundamente dormida llorando. El timbre del teléfono de la casa, me despierta, está justo al lado del sofá donde me he quedad