La luz comenzó a molestarme en los párpados así que lentamente comencé a abrir mis ojos.
Mi garganta se sentía seca.
Quería tomar agua.
Sin embargo olvidé eso cuando comencé a escuchar las voces a mi alrededor.
Siempre eran esas cuatro personas cerca de mí.
Aidan.
Isakar.
Aleix.
Y...
Genevieve.
Sentí una opresión en mi pecho al ver la preocupación marcada en la cara de todos los presentes y mi corazón comenzó a latir con más rápidez al momento en que Aidan tomó mi mano apretándola con suavidad.