Me había quedado preocupada de la cosa urgente de la que hablaba Isakar.
—¿Qué habrá pasado?
Limpié todo el desastre que había hecho para el desayuno y terminé comiendo unas frutas que habían en la nevera para después cambiarme y ponerme otra camisa de Aidan con la diferencia de que también me coloqué un short. En este lugar no había ropa de mujer así que es obvio que no me esperaba.
La cabeza había comenzado a dolerme cuando ellos se habían ido pero supongo que debo esperar a que Aidan llegue.