Cada centímetro de mi cuerpo tembló por su cercanía.
Sus ojos, esos ojos poseían una mirada sombría, escalofriante, misteriosa, detallaban mi rostro con tanta profundidad quemándome.
Poniéndome nerviosa.
Era como si él supiera cosas que yo no tenía ni la menor idea.
Su toque enviaba descargas eléctricas por todo mi ser y no entiendo el porqué estoy sintiendo esto.
Es como si cada vez que me tocaba las emociones dentro de mí crecían a un punto inimaginable.
—¿Por qué estás aquí? —le pregunté temb