Toda mi cabeza daba vueltas en este momento.
Pronto los recuerdos comenzaron a llegar tal y como las voces de las personas a mi alrededor.
—¡Maldita sea Aleix, te dije que la cuidaras!
—¡Yo tampoco lo vi venir, papá! Ya me siento lo suficientemente culpable.
—¡¿Encontraron al maldito que le hizo esto a mi compañera?!
Yo estaba atontada aún sin abrir los ojos pero mi estado de estupefacción se incrementó considerablemente al escucharlos.
¿Aleix de verdad le había llamado a Aidan papá o yo estoy a