Jameson
—¡No! —grité, sentándome en la cama completamente acelerado, no podía enfocar bien, me sentía atrapado, asfixiado.
Sentí una mano deslizarse por mi espalda y me giré rápidamente, tomando por el cuello al hijo de puta que me sometía.
—James… —Sus dos manos rodeaban mi muñeca, intentaba decirme algo, pero no podía escuchar nada, no podía observar nada, solo la nebulosa de recuerdos difusos que mi mente había bloqueado por años, pero que siempre volvían a mí, las risas me acechaban en l