Tyler
—¡El papá de Mia apesta en el fútbol! —se burló, aún agitado.
—¡Oye! —fingí indignación.
—Se llama Jameson, bebé…
—Nope. —Ambos miramos a Mia, que se había despegado del artilugio que hacía pulseras—. Mi papi no se llama así, ¿verdad, papi? —Mi cuerpo se tensó y la mirada de Isabella se centró a mí—. Papi se llama Tyler…
—Bebé, estás equivocada, tu papi… —Negué con la cabeza, interrumpiéndola mientras mi hija reanudaba sus tareas, llevé mis labios a un costado de su cabeza y articulé