Tyler
Tenía que acabar, tenía que contarle a Isabella, ser sincero. Ella vio a Mia y solo había que echarle una mirada a mi pequeña para saber que algo no estaba bien, las lágrimas escocieron en mis ojos por mi niña, porque ni ella, ni yo, ni Isabella… merecíamos vivir con la zozobra que lo hacíamos. ella lo entendería, tenía un hijo, me entendería si le decía que hice todo esto por Mia, que solo era un padre desesperado.
Fijé mi mirada al frente, hacia la nada, hacia la cerca que dividía la