Edward y Ela estaban acostados en la cama.
—Gracias por venir hasta acá...
—fue la mejor decisión que tome en mi vida. Tenerte aquí es como un sueño del que nunca quiero despertar.
Ela apoya su cabeza en el pecho de él, escuchando como su corazon late.
—¿qué diremos cuando regresemos? Será raro ver qué la novia de tu mejor amigo este con el amigo
—no había pensando en eso
—hay mucho que aclarar
—comenzando por pedir