Capitulo 36. Tenerte de vuelta
Amaranta y Damián continuaron besandose, la tensión que había entre ellos no les permitía separarse de nuevo ni por error.
Habían estado tanto tiempo separados que tocarse y besarse se sentía como la primera vez; mágico.
Damián con sus dedo índice poco a poco le fue retirando el vestido desde los hombros. Amaranta sintió un pequeño escalofrío que le recorrió todo su cuerpo, extrañaba sentirse tocada por él por, el verdadero hombre que sí amaba...
Damián continúa besandola por el cuello hasta