Cristina seguía diciendo:
—Hermano, eres mi familiar más cercano en este mundo. Ahora que te has casado con ella, espero que también te trate bien. Lo de anoche causó un malentendido entre ustedes, así que no pude dormir bien. Me levanté temprano para prepararles el desayuno, con la esperanza de obtener tu perdón...
Julia sentía como si un mosquito zumbara cerca de su oído, un constante “bzzz” que no paraba. No pudo contenerse más y le dio una bofetada. ¡PLAF! El sonido resonó en el aire. Cristi