Ella frunció el ceño, con una actitud dominante.
A Andrés le encantó verla así. Le acarició la cabeza y dijo: —Entendido, volveré mañana.
—¿Mañana?— preguntó ella sorprendida. —¿No vas a asistir al cumpleaños de tu madre?
—Es raro que cumpla 60 años, no quiero arruinar su celebración. Si no aparezco mañana, naturalmente solo podrá disfrutar de su fiesta de cumpleaños—explicó Andrés con voz profunda.
Así que esa era su intención. Al no aparecer, la boda no podría realizarse.
En ese caso, Pilar so